Rovellona y Fredolic son los pastorcillos de toda la vida, y al mismo tiempo no lo son. Son los de toda la vida porque ellos también reciben, al lado del fuego del campo, la noticia del futuro nacimiento del niño Jesús en Betlem, pero a diferencia de muchos pastorcillos, ellos interpretan un importantísimo papel en el momento de interferir en los planes maléficos del temido Demonio.
Todo empieza con un gran ajetreo: la espectacular llegada del Ángel de la Anunciación asusta el rebaño de la Rovellona y el Fredolic y todas sus ovejas acaban esparcidas. I mientras los Pastorcillos intentan volver a agrupar el rebaño con ayuda del público, se encuentran cara a cara con el Banyut (cuernudo) en persona.
Pero esta vez el malvado no tiene nada que hacer, porque nunca ningún demonio de los Pastorcillos se había encontrado con unos contrincantes tan locos y delirantes como Rovellona y Fredolic. ¡Y así, la comedia está servida!
Después de grandes aventuras, malentendidos, muchas risas y muchas caídas, Rovellona y Fredolic conseguirán escapar del fuego de las calderas y serán los primeros en llegar al belén para adorar al recién nacido. I entre rifirrafes i rifirrafes con el Banyut, mientras van recuperando uno a uno los corderos de su rebaño, nuestros héroes cantarán con los más pequeños los villancicos más populares de estas fechas señaladas.