Dos parejas se reúnen. El hijo de una de ellas, de tan sólo nueve años, ha golpeado al de la otra pareja en el parque. Los padres quieren arreglar el asunto con civismo.
Benévolos y conciliadores, tienen un discurso común de tolerancia y comprensión. Con la misma sutileza con la que empiezan su conversación se inicia un cambio de actitud entre ellos. Ese pequeño cambio lleva a otro un poco mayor y así, hasta desembocar en un enfrentamiento abierto.
Ambas parejas defienden su territorio, hasta que… la lucha comienza entre ellos mismos: todos contra todos. Es el momento en el que surge de dentro de cada uno de los personajes ese 'dios salvaje' que se revela contra la insatisfacción de sus vidas.