Nacho Diago, primer premio nacional de magia, presenta un divertido espectáculo donde la realidad y la ficción se confunden por la ilusión.
Todo ello bajo un punto de vista entre el sentido del humor y el sinsentido, pasando por el sentido homenaje y realizado con objetos cotidianos como zapatos, billetes, cucharas, incluso un ojo humano, pero sobre todo con la mente de los espectadores.