El compás trenzado en sus genes. Eso es lo que tiene el joven El Carpeta, con tan sólo 13 años. Y nadie mejor que con su madre, La Farruca, para demostrarlo. Juntos compartirán escenario en el espectáculo Mi herencia, un mano a mano a golpe de zapateados.
Y un montaje que va a ser flamenco al desnudo. Ella sabe que la juventud de hoy necesita dosis de arte. Y quiere demostrar que cuando se nace de un vientre así, la cosa es diferente. La hija del gran Farruco quiere recordar también que "fueron los mayores" los que abrieron las puertas. Pero que el futuro, claro está, recae en la juventud.