Una pareja de ancianos (que juntos suman casi 200 años) vive aislada del mundo en una torre rodeada de agua putrefacta.
El espeso devenir del tiempo, la rutina, el aburrimiento, las humillaciones sufridas y las oportunidades perdidas, amenazan con aplastar su humilde existencia.
Para distraerse se cuentan historias; siempre las mismas. Retales de recuerdos e imágenes gastadas. La Vieja reprocha al Viejo no haber hecho nada con su vida. Pero el Viejo tiene un mensaje que comunicar, fruto del trabajo y de la experiencia de toda una vida que cambiará el curso de la humanidad.
Por su falta de elocuencia ha contratado a un orador profesional. En una gran recepción con representantes de todas las clases sociales y hasta el mismísimo emperador, el orador dará a conocer el tan esperado mensaje al mundo...
Les cadires, uno de los mejores textos del universal Eugène Ionesco.