Garamendy le ha puesto palabra e ironía a la nueva inmigración, para hablar de lo cotidiano de ecuatorianos, latinos, subsaharianos, eslavos y marroquíes. Para hablarnos de nosotros y de nuestras pequeñas y grandes miserias, clasistas y machistas.
Quien mejor que él, que sabe conciliar con agilidad y sutileza la crítica a la moral de la tele maratón y la hipocresía del progresismo de fachada, con la risa inteligente.
Él coloca un espejo en el escenario y refleja nuestras identidades. No en vano Gara, primeras sílabas de su apellido, significa somos en Euskera.
Pepe sabe muy bien quiénes somos y lo poco que asumimos nuestro pasado y nuestro presente inmigrante. ¡Qué bien que sepa recordárnoslo y ojalá en el patio de butacas los reconocidos sean de muchos orígenes!