Dos astronautas conviven, después de muchos años, en una estación faro espacial recibiendo y decodificando mensajes que provienen de todas partes, intentando ser los receptores de cualquier mensaje que provenga del espacio exterior.
El pasa, la vida fluye en la Tierra, pero allí todo parece estar como siempre. Dieciocho años de órbita han hecho que estos personajes hayan desarrollado una vida virtual y unas personalidades ocultas. Entregados a los contactos por internet, las comunicaciones con la tierra son las únicas relaciones reales que estos dos hombres tienen en el espacio en micro gravedad. Pero los acontecimientos se desencadenan.
El trastorno provoca que en esa nave inmóvil, estos dos personajes rememoren, sin que ellos sean conscientes, la misma historia de Caín y Abel, la fundación del bien y del mal. Pero, flotando en el espacio, no se sabe muy bien dónde está el bien y dónde el mal.
Dirección: Luis Miguel González Cruz
Cía: Teatro del Astillero (Madrid)