A posteriori, supone una metalingüística del flamenco, con un fuerte apoyo en la puesta en escena de medios audiovisuales, para envolver a un baile desnudo.
La idea fundamental de la obra ha sido dejar al bailaor sólo en escenario, con un cuadro de baile que como podrá comprobar el espectador, está pero no está, con lo que el espacio escénico queda al completo a disposición del bailaor.
Así, tres jóvenes bailaores nos muestran ante un espacio aparentemente vacío, los elementos de su personalidad que exponen en el escenario.¿Tenemos miedo a no tener miedo? Un beso.